lunes, 1 de diciembre de 2008

Lo que uno tiene que ver


Escribo esto mientras me encuentro sentado en la escalera de un edificio.

Esperando a que me abran, y aprovecho este tiempo para escribir esto que traigo en la cabeza.

En realidad no tengo idea de que escribir, pero ganas, esas si que las tengo, entonces escribiré de un fenómeno curioso que me sucedió hoy por la tarde.

Algunas ocasiones cuando se me antoja comer tacos (que eso es casi siempre) acudo a unos muy buenos por mi rumbo de trabajo, después de comer 4 o 5 tacos con su respectivo refresco, suelo pasar a visitar una conocida tienda departamental en la calle de Durango en la colonia roma. Para matar mi hora de comida, (por que cabe señalar que cuando este oficinista come tacos, regularmente se tarda 15 o 20 min. en todo el ritual de comida, desde que pide hasta que paga) y el tiempo restante lo utilizo para esparcimiento, en muchas ocasiones me gusta entrar a la ya mencionada tienda departamental, a ver artículos que ahí exhiben y que por lo regular no puedo comprar, a ver ropa para la cual tengo que esperar a que este fuera de temporada y poder adquirirla, etc. etc. Uno de los sitios frecuentados por este Blogger es el departamento de revistas de la tienda de los tecolotes que se encuentra adjunta a esta tienda departamental, ¿a qué? A hojear revistas que por lo general tampoco compro, cada que voy me parece más difícil poder entrarle a esta sección ya que día con día se editan una gran cantidad de revistas nuevas y la oferta cada vez es más grande. En esta ocasión en particular se me ocurrió hojear solo dos, una de la sección de arquitectura y otra de la sección de no se que, ahí donde se encuentran las de hombre saludable y mujer atlética: Me di cuenta de lo deprimente que es la oferta en los medios impresos, en este caso las llamadas revistas. Comencemos con una que se llama.

arquiTK
se trata de una ridícula exhibición de obras de arquitectura de carácter habitacional (o por lo menos ese número trataba de eso), con explicaciones pretenciosas, con mala redacción, fotografías mal logradas de los “mejores ángulos” de dichas obras, mucha publicidad, plantas mal impresas e imágenes pixeleadas; parece que el compromiso de hacer una buena revista se quedo en el camino y ahora más bien lo que buscan es exhibir la obra de algunos arquitectos más preocupados por salir en revistas (aunque estas sean de mala calidad) que por hacer una arquitectura de calidad.

A lo mejor me estoy viendo un poco exagerado con mi reseña, pero es que deben ojearla. Una ojeada bastara para que puedan saber de que se trata, parece que escogieron la peor fotografía de la peor obra para ponerla de portada.

Después de este mal rato y a falta de una buena revista de arquitectura que ojear, decidí pasar al exhibidor de a lado en el cual tampoco encontré nada interesante para poder ojear, así que me dispuse a continuar hacia mi izquierda, y fue ahí donde llamo mi atención una revista, por su papel, por su acabado, por su volumen, y sobre todo por su nombre. “LUCIA SE CASA” Uds. de que creen que hable esta revista?.

Un ridículo catalogo de cosas para que la boda de tu princesa sea inolvidable.

En serio si ven esta revista exhibida échenle una ojeada para que sepan de lo que hablo. En verdad existe gente que las compra?. Me imagino que si ya que si no, dejarían de exhibirlas en los aparadores.


Ni hablar, tenia que externarles esto.



Saludos
chucho

1 comentario:

The architector. dijo...

Y la "H para hombres"?, y la "Maxim"?, la "GQ"?, la "H extremo" papa!!!!!

No te hagas que no las ves y ahi si tienen buenisimas arquitecturas...


yo digo.